Taylor Kitsch en la película John Carter

No es frecuente que un actor tenga la oportunidad de representar a un veterano de la Guerra Civil estadounidense que es transportado al planeta Marte donde se encuentra con una hermosa princesa de fuerte carácter para ayudarla en su propia guerra civil. Para Taylor Kitsch, quien se hizo famoso por interpretar el rol de Riggins en la aclamada serie de televisión “Friday Night Lights”, la oportunidad de representar el papel principal de John Carter en la película del laureado director y guionista Andrew Stanton, JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS era algo que no iba a dejar pasar.

“La primera vez que leí el guión me sentí atraído por la historia del personaje y por el hecho de cómo ésta se beneficiaría al ser realizada por un gran estudio cinematográfico”, dice. “Eso le dió a los cineastas la oportunidad de hacer la película de una manera increíble. Puedes conocer los antecedentes de John Carter con su familia, la Guerra Civil y todo lo demás. Fue difícil de interpretar pero me dio una gran base sobre la cual construir el rol. Por ejemplo, en una escena, vemos a Carter jugando con sus anillos y sabemos lo que eso realmente significa para él. Es muy bueno, como actor, cuando eso ocurre porque realmente te permite profundizar”.

“La magnitud y lo que Stanton ha hecho, cómo funciona y cómo todo se entrelaza es casi épico; así lo sentí desde mi función de actor”, continúa. “Mi personaje está, sin dudas, inmerso en una epopeya. Vamos desde las calles de Nueva York en el 1800, a Arizona y hasta las planicies de Marte, todo en una misma película. Viví mi personaje de John Carter en muchos entornos diferentes, donde había emociones y necesidades específicas que tenía que evocar”.

“No recuerdo ningún film que lo haya hecho de esta manera. El final cierra el círculo de la aventura completa con brillantez, pero hay que verlo para entender lo que quiero decir”.

Como a todos los otros actores que integran el elenco de JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS, a Kitsch le encantó trabajar con el director. “La visión de Andrew Stanton fue muy contagiosa”, dice. “Era simplemente brillante y teníamos que seguirla. Había que creer en ella porque era una visión tan genial que, de no hacerlo, no íbamos a hacer justicia a la historia y al personaje”.

“Nuestro primer encuentro fue genial. Yo estaba tan emocionado porque soy un gran fan de WALL•E y me había enterado de que él es fan de “Friday Night Lights”. Simplemente ha sido una gran relación desde el primer momento y la confianza ha estado presente desde el primer día. Fue maravilloso contar con Andrew para que me explique su visión y luego formar parte de ella”.

Kitsch también da crédito a Edgar Rice Burroughs, quien creó el personaje de John Carter en 1912, con el poder de la historia y del viaje de su personaje. “Creo que Burroughs se adelantó a su tiempo, especialmente con su primera novela de ciencia ficción”, sostiene Kitsch. “Tiene que ver con lo que estamos viviendo y haciendo en este momento, la falta de recursos naturales, los problemas de energía, la guerras por racismo, por religión. Él ya hablaba de todo eso hace casi 100 años”.

“Incluso en la película nos dirigimos a todas esas cosas”, dice. “Lo que Stanton ha hecho es tomar como base la historia de Burroughs y, definitivamente, ha ido a más allá de lo que realmente John Carter es y de dónde viene”.

“Stanton me ha dado mucho más para meterme en el personaje que lo que se cuenta en los libros. Ha sido grandioso, en términos del guión, partir desde allí”.

La historia de amor de JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS también ha sido una gran experiencia de actuación para Kitsch. Su coestrella, Lynn Collins, interpreta a la Princesa Dejah Thoris y su relación ha adquirido una interesante vida propia. Kitsch da crédito a Stanton y al guión por esto. “En los libros es casi amor a primera vista y John haría cualquier cosa por Dejah, pero en la película sigues un arco de acontecimientos entre ambos, a medida que su relación se desarrolla”, explica. “Me encantan las bromas de ida y vuelta. Nos exigíamos el uno al otro y nos desafiábamos mutuamente a través de las diferentes escenas hasta que, finalmente, la verdad salía a la luz. Es una historia de amor en medio de todo lo que ocurre en el film, pero significa mucho para la película. Es, en cierta forma, la columna vertebral de ésta”.

“La relación de nuestros personajes en un primer momento se trata de una provocación mutua para ver cómo va a reaccionar cada uno. Eso cambia en la medida que la relación crece; ella deja de ponerlo a prueba y comienza a ver al verdadero John, su parte interna que ni siquiera él mismo puede ver”.

“Pero a través de la relación, Dejah y John tienen tanto que hacer que esos momentos se vuelven muy especiales y, en cierto sentido, merecidos. Sería irreal interpretar esa relación como lo es sólo en ese momento. Tienes que entender que los riesgos son siempre muy altos, así que hay que crear esos pequeños momentos que son merecidos y no sólo algo simple como ‘Oh, estás preciosa hoy’. Definitivamente tienes que ganarte esos momentos, lo que los hace mucho más especiales en el film”.

Finalmente, Kitsch asegura que nunca ha trabajado tan duro o ha estado más agradecido por una experiencia como con su interpretación en JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS.

“Honestamente, sé que ningún trabajo será tan físico y agotador pero tampoco tan gratificante como éste”, dice con una sonrisa. “Me han probado a todo nivel y más. Desde lo puramente físico hasta el crecimiento del personaje y todo el espectro emocional que tiene. He tenido que mantener mi entereza durante todo este tiempo pero, de vuelta, lo que das es lo que esperas recibir. Y creo que eso es muy específico para este papel”.

Tu personaje, John Carter, tiene una sorprendente historia de fondo. ¿Cómo te enriqueció eso como actor?

La primera vez que leí el guión me sentí atraído por la historia del personaje y por el hecho de que se beneficiaría al ser realizada por un gran estudio cinematográfico. Le dió a los cineastas la oportunidad de hacer la película de una manera increíble. Puedes conocer los antecedentes de John Carter con su familia, la Guerra Civil y todo lo demás. Fue difícil de interpretar pero me dio una gran base sobre la cual construir en toda la película. Por ejemplo, en una escena, uno ve a Carter jugando con sus anillos y sabe lo que eso realmente significa para él. Es muy bueno, como actor, cuando eso ocurre, porque realmente te permite profundizar. Es genial.

¿Qué tipo de personaje es John Carter?

Carter es un hombre que ha perdido todo lo que le importaba. Regresa de la Guerra Civil y descubre que su esposa y su hijo han muerto. Básicamente, entra en un modo de vida solitario y eso lo lleva hasta una mina, para encontrar oro. Es como una solución provisoria, está encubriendo lo que no quiere enfrentar, la culpa y la pérdida de su familia, por quienes en realidad ha ido a la guerra, para protegerlos.

Carter tiene miedo de asumir la responsabilidad de nuevo y lucha con eso a través de toda la película. Aterriza en la guerra civil entre Helium y Zodanga. Está en Marte, pero le es muy fácil relacionarse con ese conflicto, así que no quiere tener nada que ver con él. Dejah, Tars y todo el mundo le recuerdan o, literalmente, le dicen que hay una buena causa allí y que tiene que ser parte de ésta, le guste o no. Él ha hecho esa elección antes y perdió todo lo que tenía, así que obviamente tiene temor de comprometerse en algo así otra vez. Ésa es la razón por la cual siempre se aleja de todo.

Esta película cubre una increíble epopeya, desde la época de la Guerra Civil al nacimiento del Oeste de los Estados Unidos y los hechos en Marte. ¿Cómo fue el sentido épico de la aventura para ti, como actor?

La grandeza y lo que Stanton ha hecho, cómo funciona y cómo todo se entrelaza es casi épico; así lo sentí como actor. Mi personaje está, sin dudas, inmerso en una epopeya. Vamos desde las calles de Nueva York en el 1800 hasta Arizona, y luego a las planicies de Marte, todo en una misma película. Viví mi personaje de John Carter en muchos entornos diferentes, donde había emociones y necesidades específicas que tenía que evocar.

No recuerdo ninguna película que lo haya hecho de ésta manera. El final cierra el círculo de una aventura completa con brillantez, pero hay que verlo para entender lo que quiero decir.

¿Qué crees que le gustará más al público de la película?

Hay un montón de cosas. Insisto con que la escena del gran simio blanco vale la pena, sólo eso vale el precio de la entrada. Visualmente será increíble. Creo que a todos les gustarán los personajes y podrán sentirse identificados con ellos. No es sólo una película de efectos especiales, con cosas explotando todo el tiempo y un protagonista que no te importa para nada. El film hace que te preocupes por John Carter y por su viaje. Hay un gran crecimiento que explora quién él es, su nuevo comienzo y renacimiento, y aunque la película tiene efectos especiales, también tienes actores brillantes con los que he tenido la suerte de trabajar frente a frente.

¿Cómo fue la relación de tu personaje con el rol de Lynn Collins, Dejah Thoris?

En los libros es casi amor a primera vista y John haría cualquier cosa por Dejah, pero en la película sigues un arco de acontecimientos entre ambos, a medida que su relación se desarrolla. Me encantan las bromas de ida y vuelta. Nos exigíamos el uno al otro y nos desafiábamos mutuamente a través de las diferentes escenas hasta que, finalmente, la verdad salía a la luz. Es una historia de amor en medio de todo lo que ocurre en el film, pero significa mucho para la película. Es, en cierta forma, la columna vertebral de ésta.

La relación de nuestros personajes en un primer momento se trata de una provocación mutua que sirve para ver cómo va a reaccionar cada uno. Eso cambia en la medida que la relación crece; ella deja de ponerlo a prueba y comienza a ver al verdadero John, su parte interna que ni siquiera él mismo puede ver.

Gracias a su relación, Dejah y John tienen tanto que hacer que esos momentos se vuelven muy especiales y, en cierto sentido, merecidos. Sería irreal interpretar esa relación como lo es sólo en ese momento. Tienes que entender que los riesgos son siempre muy altos, así que hay que crear esos pequeños instantes merecidos y no convertirlos sólo en algo tan simple como ‘Oh, estás preciosa hoy’. Definitivamente tienes que ganarte esos momentos, lo que los hace mucho más especiales en el film.

¿Disfrutaste de trabajar con Lynn Collins?

Trabajar con Lynn es pasional, cosa que me encanta. Lynn tiene un gran equilibrio entre la pasión y la belleza, y ha hecho un trabajo increíble con su personaje, Dejah. Ella es muy divertida. En cada escena en la que actuamos juntos se esperaba mucho de nosotros ya que ella tiene una gran determinación. El sólo hecho de estar en esas escenas de a dos ha sido genial.

Trabajamos muy bien el uno con el otro. La confianza es todo, y como actor y como buen amigo, confío en ella inmensamente. Ha sido maravilloso trabajar juntos.

¿Cómo te transmitió el director, Andrew Stanton, su visión del film?

La visión de Andrew fue muy contagiosa; fue simplemente brillante y había que seguirla. Tenías que creer en ella porque era una visión tan increíble que, si no lo hacías, no hubiéramos hecho justicia a la historia y al personaje.

Nuestro primer encuentro fue genial. Yo estaba tan emocionado porque soy un gran fan de WALL·E y sabía que él es fan de “Friday Night Lights”. Simplemente fue sido una gran relación desde el primer momento y la confianza estuvo presente desde el primer día. Fue maravilloso contar con él para que me explique su visión y luego formar parte de ella.

¿De dónde surgió la historia de JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS?

Proviene del autor Edgar Rice Burroughs, quien creó el personaje de John Carter. Este año es el centésimo aniversario de la creación del personaje. Burroughs escribió una serie de libros basados en él.

Personalmente, pienso que el autor se adelantó a su tiempo, especialmente con su primera novela de ciencia ficción, que tiene que ver con lo que estamos viviendo y haciendo en la actualidad: la falta de recursos naturales, los problemas de energía, las guerras por racismo, por religión. Él trataba todos estos temas hace casi cien años. Incluso en la película hablamos de todas esas cuestiones. Lo que Stanton ha hecho es tomar la base del John Carter de Burroughs y, definitivamente, lo ha elevado hasta otro nivel, le ha dado profundidad a quien John Carter es y al sitio de dónde viene.

Stanton me ha dado mucho más para meterme en el personaje, cosas que no estaban en los libros. Ha sido grandioso, en términos del guión, explorar el personaje desde allí.

¿Cómo es que John Carter termina en Marte?

En realidad es brillante. Edgar Rice Burroughs no lo menciona en el libro; él simplemente se despierta en Marte. El John Carter de Andrew Stanton entra en una cueva en la Tierra, en la que trata de escapar de los Apaches. La cueva se ha convertido en una estación de paso donde los Thern se transportan ida y vuelta desde Marte. Carter es accidentalmente transportado a Marte cuando toma contacto con un medallón.

¿Qué es lo que hace tan atractivo a tu personaje?

Lo que lo hizo tan interesante de interpretar y la razón por la cual me siento tan conectado a John es por esa sensación de que ‘es real’. Creo que el público lo sentirá también. El sentido de pérdida de Carter, la recuperación de su humanidad y su honor, y la posibilidad de encontrar de nuevo el amor son temas atractivos que se ven en este personaje en la pantalla.

¿John Carter tiene poderes en Marte?

No me gusta llamarlos ‘poderes’ porque entonces él pasaría a integrar un reino de superhéroes, cosa que no es así. Su fuerza mejorada y su capacidad de salto se basan en la gravedad distinta que hay en Marte.
Él se da cuenta de que falta gravedad en Marte y que tiene que adaptarse a ello. Al principio no se da cuenta de la dimensión de su fuerza pero, cuando lo hace, empieza a encontrar la manera de utilizarla para su beneficio.

A pesar de los temas serios subyacentes de la película, tiene mucho ingenio y levedad también. ¿Correcto?

Por supuesto. Es algo en lo que Stanton trabajó desde el principio, con el guión y en la filmación. A John Carter le suceden un montón de cosas divertidas y se involucra en algunas conversaciones ingeniosas con Dejah, Tars e incluso Woola, su especie de perro protector. Incluso sus gestos se convierten en momentos de levedad, como el encogimiento de sus hombros en la escena del Simio Blanco. Tiene situaciones de comedia.

¿Puedes contar algo acerca de Woola, el perro protector de Carter?

Woola se roba la película. Así de bien está trabajada su parte del guión. Por supuesto, él salva mi pellejo unas cuantas veces, lo cual es realmente maravilloso.

Al principio, lo odio por develar mi coartada en el campamento Thark. Y, fastidiosamente, me encuentra donde quiera que vaya. Siempre es capaz de encontrarme en el momento adecuado y, a veces, en el equivocado. Es ruidoso y torpe, como un cachorro en cierto sentido.

Si alguien tiene un animal o ha tenido uno, sabe que hay muchas cosas que haces con ellos que no harías con otro ser humano. Eventualmente, John baja la guardia un poco y eso me encanta porque hace que los momentos con Woola sean muy especiales.

¿Puedes contar la dimensión de la búsqueda que la producción y Andrew Stanton hicieron para conseguir las locaciones adecuadas?

Rodamos en locación en Utah, pese a que todas esas secuencias podrían haberse hecho fácilmente en una pantalla verde y generadas por computadora. Cada lugar, ya sea en Utah o en Londres, fue investigado y seleccionado con mucho cuidado. De este modo, Andrew ha hecho un esfuerzo increíble para mantener el realismo. Siempre se priorizó la actuación al tecnicismo. La atención se centró en conseguir el mejor rendimiento y estar en locación ayuda enormemente.

¿Cómo fue trabajar con los actores que representan la cultura Thark, con sus trajes de captura de la interpretación?

Los actores estaban vestidos con una especie de pijamas grises, llenos de puntos y con la cabeza cubierta. Todo se hizo para que parezca real, porque los propios actores verdaderos eran los que estaban vestidos con estos trajes; no se utilizó substitutos.

Stanton convocó a un increíble grupo de actores para dar vida a estos personajes. Hay un momento en la película donde yo miro a Tars realmente de cerca, y eso sólo puede hacerse de esa forma, con dos actores verdaderos. El tener a Willem Dafoe allí, sobre zancos, me hizo conectar con él, con su rostro y con el personaje; me ayudó mucho.

Creo que va a ser increíble ver al Tars Tarkas real allí, y yo actuando con él. Hemos hecho todo lo posible para que cada cosa luciera real. Willem realmente dio vida a Tars; él es muy profesional y mucho más divertido de lo que las personas creen. Es divertido verlo; es tan genial para trabajar… todos lo son. Samantha Morton, Church, todos ellos. Ha sido genial.

¿Qué tan importante fue que Andrew Stanton generase un mundo ‘creíble’?

Muy importante. La película en realidad transcurre a finales del siglo XIX, no está situada en el futuro. Es en un tiempo específico, aquí y en Marte también. Así que Andrew Stanton creó un mundo real en el que la gente puede creer, no hizo un montón de personas corriendo vestidos con trajes de robot. Creo que es bastante asombroso que hayamos creado un mundo tan realista.

La clave de todo es que puedas identificarte y decir: “Guau, creo que este mundo existe”. Y él ha hecho un trabajo brillante en ese sentido.

¿Puedes hablar sobre el alcance de la película?

La magnitud y lo que Stanton ha hecho, cómo funciona y cómo todo se entrelaza es casi épico; así lo sentí como actor. Por supuesto, tenemos esos maravillosos paisajes y planos también increíbles, que colaboran para hacer el film aún más imponente.

No tengo la menor idea de la magnitud real de la película, pero para mí fue como una epopeya. Partimos de las calles de Nueva York en el 1800, hasta Arizona y de allí a las planicies de Marte, todo en una misma película.

Esta es la primera película de acción de Andrew Stanton. ¿Qué lo convierte en el director perfecto para JOHN CARTER: ENTRE DOS MUNDOS?

Algo muy sencillo: es un escritor brillante y narra como ningún otro. Lo que necesitábamos, en primer lugar, era una increíble historia apoyada en los personajes, algo que él logró perfectamente. El film mantendrá a la audiencia en estado de alerta todo el tiempo. No hay forma de descubrir el final anticipadamente.

Andrew Stanton es diferente a todos los directores con quienes he trabajado antes. Él me dirige a mí de una forma diferente de como dirige a William [Dafoe] o a Samantha [Morton].Y ése es el truco. Sabe lo que va a funcionar para ti y sólo para ti. Y ésa es la diferencia de su forma de trabajar, de entre un montón de otros directores con los que he actuado.

¿Cuándo supiste que querías ser actor y cómo empezaste en esto?

Ciertas cosas me lo indicaban mientras crecía, por ejemplo algunas actuaciones que cambiaron mis puntos de vista. Me encanta contar una historia. Me encanta que la gente se involucre con un personaje. Me encanta ese escapismo que conlleva.

Me gusta trabajar con actores brillantes. He tenido el placer de hacerlo y espero que continúe. No hay mejor forma de arte que aquella con la cual aprendes mucho sobre ti mismo. Siempre busco seguir creciendo, convertirme en un mejor actor y todo lo que ello implica.

¿Te gusta ver este tipo de aventura de ciencia ficción en los cines?

Me encanta ir a ver una buena película en el cine, tanto como a cualquier otro. Todo es cuestión de evadirse y de disfrutar el momento y preguntarse a dónde me llevará la siguiente escena, qué va a pasar. El sólo hecho de ser parte de esa sensación hace que sea especial para mí. Me encantan las películas que te llevan directamente al conflicto.

Creo que, con esta película, llevaremos al público directamente a Marte y espero que todos sientan cuando estoy en la cueva y cuando Dejah está luchando; cuando estamos rodeados de Tharks y cuando estamos en la arena de gladiadores. Espero que estén allí con nosotros.

¿Te ha gustado tu estancia en Londres y trabajar durante tanto tiempo en el extranjero?

Desafortunadamente, en realidad no llegué a conocer mucho de Londres. Pero lo que vi me encantó. He trabajado tanto que todo lo que hice fue dormir y trabajar.

No obstante, me encanta estar lejos de casa. He trabajado desde en Sudáfrica y Australia hasta Londres. Irónicamente, sólo actué durante dos semanas en Vancouver, de donde soy. Me encanta estar lejos, ya que me mantiene mucho más concentrado que cuando estoy en casa, donde entran en juego muchas otras variables que me distraen del trabajo.

Hiciste tus propias escenas con arnés e incluso has trabajado con la segunda unidad, haciendo tus propias acrobacias. ¿Cuán exigente fue este papel, físicamente hablando?

Sinceramente, ningún trabajo será físicamente tan agotador como éste, aunque tampoco será tan gratificante. Con este rol fui probado a todo nivel y más; desde lo puramente físico hasta el arco de desarrollo del personaje, todo el espectro emocional que tiene. He tenido que mantener mi entereza durante todo este tiempo pero, de vuelta, lo que das es lo que esperas recibir. Y creo que eso es muy específico para este papel.

¿Te divertiste haciendo alguna de las escenas físicas?

Me encantó hacer las escenas de lucha. La escena del gran simio blanco fue probablemente algo que nunca olvidaré. La energía en esa arena fue realmente genial. Yo sabía desde el principio de la prueba de pantalla que esa escena sería grandiosa. Había mucho en juego y eso me encanta.