Cuando HISTORIAS CRUZADAS llegue a los cines, la audiencia será la invitada especial de una fábula de esperanza y coraje, matizada también con una buena dosis de humor.
El director Taylor resume su deseo de que el film impacte positivamente en el público: “Espero que la película haga reflexionar a la gente acerca de su pasado; les permita abrir y compartir sus historias personales acerca de ésta o aquella persona que han sido importantes para sus vidas en un determinado momento. Es para honrar a esa gente, del pasado y del presente, porque estos personajes que se ven y se escuchan en la película son también un vívido reflejo y un homenaje de las historias que tiene la gente común”.
Todo cambio comienza con un suspiro…
El director y guionista, Tate Taylor, supo desde el principio que HISTORIAS CRUZADAS debía filmarse en locación en Mississippi, donde la trama se desarrolla. Para él, era vital capturar el periodo donde la acción transcurre de una manera honesta y entretenida, algo que definitivamente no podría haberse logrado en un estudio de filmación.
Los productores estuvieron de acuerdo con la premisa de tomar a Mississippi como un personaje más de la película y, pese a que filmar en el agobiante verano sureño era un desafío, acordaron que sería la más fiel representación de cómo lucía el sur de Estados Unidos en 1963.
Cuando descubrieron el pueblo de Greenwood, en Mississippi, supieron que sería la locación ideal. El productor Michael Barnathan explica: “Greenwood es un lugar interesante. Parece detenido en el tiempo. Esto influyó profundamente en la película y creo que no hubiéramos realizado el mismo film de haberlo hecho en otro sitio. Fue muy inspirador estar allí”.
El pueblo aportó el perfecto escenario para situarse en los años 60 y ofreció a los realizadores la exacta autenticidad que deseaban. El diseñador de producción, Mark Ricker (Marido por accidente, Conviction) investigó el lugar hasta encontrar los exteriores perfectos para recrear los hogares de los personajes y creó interiores que representaran la estética de los años 60 y fuesen fieles a los estilos de vida de cada personaje.
Taylor apunta: “El sur es un sitio opresivo, complicado, hermoso, trágico y adorable; todo a la vez. Estar allí en grupo fue como estar en un campamento de verano. El lugar empapó las actuaciones y el film”.
“La idea era llevar a la audiencia a un determinado tiempo y espacio”, resume Chris Columbus. “Todos los films que lo han hecho bien se han esforzado por lograr la veracidad del entorno. Creo que eso es lo que Tate hizo tan maravillosamente para nosotros”.