El cineasta uruguayo-mexicano Rodrigo Plá emocionó el viernes por la noche al público de la Berlinale con “La demora”, una película que cuenta la historia de una mujer que decide abandonar a su anciano padre, aquejado de “problemas de memoria”, en un parque de Montevideo.
Rodrigo Plá, un montevideano nacido en 1968 que estudió cine en México, demostró con “La demora”, su tercer largometraje, por qué ganó en 2007 en el Festival de Venecia el León de Oro a la mejor ópera prima con “La zona, propiedad privada”.
Basado en un cuento de la escritora Laura Santullo, quien además de ser la guionista es la esposa de Plá, el filme cuenta ante todo la relación entre María, encarnada por la excelente actriz Roxana Blanco, y su padre Agustín, interpretado por Carlos Vallarino.
La palabra “Alzheimer” jamás es mencionada, pero Agustín, ya muy canoso y encorvado, olvida rápidamente los hechos de la vida cotidiana y recuerda muy bien cosas de su infancia y su juventud. María, separada, madre de tres hijos y obrera en una fábrica de textiles, vive con él y debe encargarse hasta de bañarlo.
Desesperada por no poder encontrar una institución que se encargue de atender a su padre, María lo lleva una tarde a un parque y lo deja allí sentado en un banco. Con el paso de las horas los vecinos del lugar se preocupan por ese anciano transido de frío y hasta le proponen llevarlo a un refugio, pero él se niega porque está convencido de que su hija regresará a buscarlo.
“Seguro le ha ocurrido algo a mi hija, por eso tarda tanto en venir a buscarme”, dice el anciano.
“La idea del cuento me vino al leer una noticia en el periódico sobre datos de personas de la tercera edad que son abandonadas en las calles o en los hospitales por sus familiares. Ahí comencé a imaginar cosas, por qué esas personas podían abandonar a miembros de su familia”, declaró Laura Santullo.
La escritora dijo también que con la edad, después de cumplir los 40 años, “uno se hace preguntas sobre la vejez de sus padres y sobre su propio envejecimiento. Además mis abuelos tuvieron problemas de memoria”.
Rodrigo Plá, quien recibió aportes de Francia para realizar “La demora”, dijo por su lado que en un momento pensé filmarla en México, donde vive, o en España, pero que se decidió por Uruguay ya que el clima en invierno “con mucha lluvia y frío era perfecto pues aumenta la sensación de abandono”.
“En Montevideo la solidaridad es posible porque es un pueblo, todo el mundo se conoce. Por eso la vecina le trae una bebida caliente al viejo, y un celador le presta unos pantalones secos. Sin embargo ocurre que hay gente que no tiene suficiente dinero para enviar a sus padres a una institución o no son lo bastante pobres como para que se los acepten en centros de beneficencia”, añadió.
Plá, quien dedicó “La demora” a su padre, fallecido el año pasado, bromeó diciendo que si el viejo Agustín hubiese sido abandonado en una calle de Alemania y no en una de Montevideo “hubiese muerto a causa de la nieve”.
Durante el debate que siguió a la proyección en la sección Forum de la Berlinale varios espectadores agradecieron a Plá que hubiese tratado de manera tan “acertada” ese problema social, y lo instaron a seguir explorando esas temáticas ante la trividalidad “del cine de marketing que se hace hoy en día”.
El diirector uruguayo Rodrigo Plá, radicado en México, posa en París el 20 de marzo de 2008. Plá emocionó el 9 de febrero por la noche al público de la Berlinale con “La demora”, una película que cuenta la historia de una mujer que decide abandonar a su anciano padre, aquejado de “problemas de memoria”, en un parque de Montevideo.