Hay quien piensa que los actores todo el tiempo están mostrando una cara distinta a lo que en realidad son.
O bien, se quedan con algo de los personajes interpretados en su carrera.
Y si se trata de una ceremonia del Oscar, hacen lo más raro para manifestar su imagen labrada a través de años.
Era 1974 y Jack Lemon tuvo que ser ayudado por dos personas a la hora de recoger el Oscar por “Salvando Al Tigre” debido a su estado de embriaguez.
Cosa curiosa es que una década antes había protagonizado la película “Días de vino y rosas”, en la cual encarnaba a un hombre recuperado del alcoholismo.

Pasaron 14 años para que Dustin Hoffman diera de qué hablar. Resulta que al recoger su segundo Oscar por “Rain Man”, dio el discurso de agradecimiento imitando a Raymond Babbit, el personaje autista que interpretaba en el filme.
En 1991 Jack Palance soprendió a todo el mundo. Tras recibir el Oscar al Mejor Actor de Reparto por “Cowboys de Ciudad”, se puso a hacer flexiones con un solo brazo ante los espectadores, para convencerlos de que a sus 72 años seguía en forma.
No puede dejarse de lado la reacción de Roberto Benigni al darse a conocer que “La vida es bella”, de la que fue director y protagonista, ganaba el premio en la categoría de Mejor Película en Lengua Extranjera 1999.
Llegó al escenario tras brincar entre butacas del teatro donde se realizaba la ceremonia.