La película de Alexander Payne podría ser la posible tapada en los Óscar. Se hizo con la estatuilla al mejor drama en los Globos de Oro, premios que también honraron a George Clooney como mejor actor en ese campo, y la Academia de Hollywood ha valorado su dramatismo con cinco candidaturas: película, director, actor, edición y guión adaptado.
La cinta cuenta la historia de un hombre de negocios (Clooney) que trata de reforzar los lazos con sus hijas después de que su esposa, a la que apenas veía, quedase en coma tras sufrir un accidente. Y mientras trata de recomponer su vida familiar, también debe enfrentarse a la venta de la herencia de sus antepasados.
Una historia que se sitúa en una isla de Hawai, escenario que se convierte en un elemento esencial del tono tan realista como surrealista de la película, que cuenta con unos impagables personajes secundarios.

En el reparto de la cinta, entre las premiadas por el AFI como mejor película del año, aparecen unos sorprendentes Shailene Woodley, Beau Bridges y Robert Forster.
No se alzó con ningún galardón en los BAFTA, pero podría convencer en los Spirit Awards, los principales premios del cine independiente, a los que llega con cuatro nominaciones y que se celebran la jornada previa a los Óscar en Santa Mónica.