Este cineasta neoyorquino es el que atesora más nominaciones a los Óscar de los candidatos en esta categoría, un total de 23 (con 3 victorias), si bien solo 7 de ellas son de dirección; 15 son como guionista y una de ellas como actor (por “Annie Hall”).
“Midnight in Paris”, su última producción, compite este año por 4 estatuillas, entre ellas mejor película, mejor dirección artística, así como dirección y guión, ambas para el propio Allen, quien a sus 76 años sigue atrapando al público con sus filmes de enredos.
De hecho, “Midnight in Paris” ostenta el título de ser la cinta más taquillera de Allen, la segunda que produce con la compañía española Mediapro después de la también exitosa “Vicky Cristina Barcelona” (2008).

La película se quedó sólo a una nominación de “Annie Hall”, un clásico de Allen que en 1978 le arrebató la gloria en los Óscar a “Star Wars” cuando ganó 4 estatuillas, incluida la de mejor película, mejor guión y la única obtenida hasta ahora por este cineasta por su trabajo de dirección.
Todo apunta a que Allen tampoco subirá a recoger la estatuilla en esa categoría este año por dos razones: primero, porque no es favorito y segundo, porque aunque ganara no estaría presente en la gala para recogerla. Al menos ésa es su costumbre.
Woody Allen es el eterno ausente en las ceremonias de premios porque no le gusta la idea de competir con sus trabajos. Únicamente acudió a los Óscar en 2002 cuando la Academia de Hollywood rindió un homenaje a su ciudad, Nueva York, tras los atentados del 11-S.
Precisamente ese año Allen no tenía película a concurso.